Skip to content

El mundo es Disneylandia

10 enero, 2012

“En el mundo en que vivimos, no tener dinero es como llevarte a Disneylandia y que no te dejen montar en las atracciones”

 

La mayor ilusión que tenía mi hija en la vida, era ir a Disneylandia. Su prima había estado, y ella, ponía una y otra vez el vídeo del viaje como si fuese un documental. 

Por aquel entonces, yo tenía un trabajo a tiempo parcial en León y nada de dinero, pero me ofrecieron un trabajo en Madrid para hacer un estudio. Tendría un mes de tiempo y estaba bien pagado.

Así que junté el tiempo parcial y un día trabajaba en León y al siguiente cogía el alsa a Madrid y volvía por la noche, y al siguiente trabajaba en León y al siguiente volvía a Madrid… y los fines de semana, redactaba.

Cuando acabé y cobré, decidí regalar con aquel dinero un viaje a Eurodisney a mi hija. Fuí a aquel viaje, cómo a una misión de trabajo:  Hay que ver no sé qué, montarse en no sé dónde, hacer cola para no sé cual…

Nos alojamos en un hotel que estaba separado del Parque de atracciones por un lago (artificial). La llegada fue espectacular, porque había personajes de Disney en el hall del hotel y mi hija estaba emocionada, sobre todo porque había una Minnie Mouse (que era su favorita).

Yo, que iba con esa idea de ¡cuántas cosas tenemos que hacer!, me rendí ante el Disneylandia propio que mi hija disfrutaba:

 

   La supercama que tenía

 La piscina del hotel

Cruzar el lago en una barquita que ponían para los clientes del hotel o pasear por allí

Quedarse en una pista de patinaje sobre hielo que había fuera del Parque

 Pasar horas en las tiendas que estaban a la entrada (disponía de un presupuesto limitado que yo le había dado para gastar y lo miraba todo decidiendo que comprar o no)

  Así que cada mañana nos dábamos una vueltita por el Parque, nos montábamos en alguna cosa, volvíamos al hotel, volvíamos al Parque…

Ni agobios, ni prisas, ni ansiedad de hacer o ver…

¡Encontré un regalo inesperado! ¡Eurodisney podía ser un balneario!

Aquellos días que supuse iban a ser una locura de no parar, se convirtieron en unos días plácidos de descanso y de paz, con aquellas hamacas que había en la terraza del hotel y aquel ambiente bucólico de cartón piedra que nos rodeaba…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Puede ser que en el mundo, como en Disneylandia, lo mejor no sean las atracciones!

Al contrario, usarlas en demasía (escuchando la cancioncita) puede ocasionar serios daños…

 

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: