Historia de una blusa
¡La vida se renueva a lo grande!
Hace… unos cuarenta años (ejem, ejem), estuve en EEUU conviviendo un mes con una familia.
Yo no sabía ni una palabra de inglés (éramos todavía de francés), así que aprendí a hablar un español como Ánsar, gracias a que la niña mayor estudiaba español y servía de intérprete para todos
Este folleto estaba al año siguiente en la Universidad. En el reverso, una foto mía llorando abrazada al “papá” americano: “Lágrimas en la despedida”
Descubrí grandes cosas en América: ¡los cereales en el desayuno!
Y una blusa para ir a la playa que tenía la mamá y me encantaba. Ella me la prestaba:
En las Navidades, me mandaron un paquete de regalo: Una caja de Cheerios, una pulsera que decía “With our love always” y …. ¡ LA BLUSA !
He guardado la blusa toda la vida. Muchas veces la he usado en la playa, aunque hace mucho que no…
¿Y qué pasó con la blusa?
Guardada con amor tantos años y tratada con más amor por mi amor…
¡¡¡ Nada menos que reconvertida en modelo de Fiesta !!!
¡Esto sí que es honrar la memoria de una madre!



